Útera

     Algunas partes del cuerpo, tanto en hombres como en mujeres, llevan el nombre de la persona que las descubrió. Por ejemplo el órgano de Corti en el oído, las glándulas de Cowper en el pene, Islotes de Langerhans en el páncreas, el canal de Schlemmen el ojo. En las mujeres particularmente están las trompas de Falopio, las glándulas de Bartolino y las Glándulas de Skene. La mayoría de los nombres de las partes del cuerpo fueron nombradas con el apellido del descubridor. Hombre, claro está, porque desde hace poco  las mujeres tenemos posibilidad de estudiar y trabajar en profesiones que, dada la historia de la humanidad, fueron siempre de los hombres.

      Es necesario destacar que muchos de estos descubrimientos se realizaron mucho antes del siglo XX y los avances científicos característicos de la época. Es decir, se realizaron en carne viva, sin anestesia ni antibióticos y mayormente en mujeres esclavas  sin su autorización. Quién sabe si sucedió lo mismo con los hombres o cuantos fueron los estudios realizados en personas vivas o muertas.

     Lo curioso es que me da vueltas en la cabeza que el útero es el único órgano que nos diferencia de los hombres. Seguramente pensaste en los senos, pero los hombres también tienen tejido mamario aunque está menos desarrollado que el nuestro. Aún cuando la palabra útero coincide en muchos idiomas por su raíz etimológica, la palabra útero es una palabra masculina. Recientemente las trompas y las glándulas han dejado de ser llamadas por el nombre de quien realizó el estudio y han empezado a ser llamadas trampas uterinas, glándulas uretrales o parauretrales y glándulas vestibulares mayores. Porque aunque las hayan descubierto ellos, éstas partes del cuerpo son nuestras, no suyas.

     Claro escec7f881e575296050dad72e754946cftá que la palabra moldea al pensamiento y se relaciona con el sentir. Por lo mismo que lo que no se nombra no existe y así cambiamos el nombre de todo lo que se refiere a nuestra vulva y demás órganos reproductivos.

      El útero ha empezado a ser llamado Útera por muchas mujeres.

    Llamar a este órgano útera le da un poder, un sentido, un significado aún más especial. Lo sentimos quizá más femenino. Es posible que con esto logremos acercarnos más en pensamiento, palabra y obra amorosa.

Nuestra útera rige procesos físicos, mentales, emocionales cíclicamente. El endometrio se renueva mes a mes, en nuestra matriz se desarrolla la vida. Aún cuando no se encuentre presente por haber sido extraído del cuerpo por causa de la menopausia o alguna desarmonía la energía sigue concentrándose precisamente allí.

     ¿Qué sentido tiene denominar a un órgano meramente femenino con un nombre masculino?

Quizá nadie pensó en eso cuando nombraron útero al útero. Seguramente nadie pensó en que era un órgano femenino. Quizá no fue a propósito. De lo que si estoy absolutamente segura es de que los hombres hubiesen cambiado inmediatamente el género gramatical de la palabra “pene” si se llamara “la pena”.

¡Qué pena!

Editado: Después de la publicación de este texto, una mujer comentó en nuestro Instagram que ella veía que “el útero” es lo masculino en lo femenino, así como “la próstata” es lo femenino en lo masculino. Compartimos contigo su opinión y la abrazamos. Lo masculino y lo femenino se integran, se complementan siempre. 

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De texturas, olores y colores

     Ante ciertas situaciones que llamaríamos intimas es común gritarle a los cuatro vientos “¿Por qué a mí me pasa esto?” o vivimos con vergüenza de contarlo o preguntarle a otras mujeres porque creemos que solo nos pasa a nosotras.

     Uno de los principios de Sabiduría Lunar es hablar desde la propia experiencia para poder aconsejar a otras mujeres con tratamientos y métodos que yo misma haya probado. Entiendo que todas, aunque seamos iguales, somos diferentes. Pero darles mi visión de ciertas situaciones nos acerca más en muchos sentidos y hace que nos sintamos más apoyadas.

     Como muchas mujeres yo también he tenido infecciones vaginales y a través de ellas he aprendido un montón. Una vez superadas múltiples molestias decidí re-conocerme en la salud para detectar con facilidad si había alguna diferencia en olor, color, textura y hasta sabor. ¿Por qué tendría que tener asco o vergüenza de mi propio cuerpo?  Es importante aclarar que todas tenemos variaciones de olores y que el flujo varía en cada una de nosotras y además en cada etapa del ciclo menstrual. Además, así como nosotras tenemos olores particulares, los hombres también aunque poco se hable de eso.

     Lo primero que 12961691_700551103420215_2857485450880514746_nhice fue el reconocimiento con el espejo. Me hice un examen a mi misma intentando recordar los nombres de todas las partes de mis genitales y aparato
reproductor, aunque no pudiera verlo. Me detuve en todas las partes y me fijé en el color y la textura normal, así cuando apareciera un enrojecimiento, abultamiento, erupción o cualquier cosa yo sabría detectarlo. Decidí hacer la inspección mensualmente para poder decir desde cuando estaba ahí y explicarle correctamente al doctor donde, como, cuando tenía “eso”.  Lo segundo fue olerme en distintas ocasiones. Ponía mi mano entre mis labios y luego olía. Lo hice en varias circunstancias, en cada etapa del ciclo menstrual, antes de tener relaciones sexuales y después, si comía carne o cualquier cosa y durante las infecciones recurrentes que tenia. Y si, cambiaba el olor. Así, en cuanto percibía un olor diferente yo sabía que había vuelto la infección y sabia que tratamiento aplicar. Lo tercero fue fijarme en el color y el olor de mi sangre menstrual. Cuando usaba la copa la sangre era diferente a la que veía en las toallas de tela. Otra cosa que influía en el olor de mi sangre era la manera en la que lavaba las toallas. A veces no soportaba el olor a jabón y usaba vinagre y bicarbonato, dependiendo de lo que tuviera a mano.

     Otra experiencia que tuve fue una molestia entre la ingle y el labio mayor izquierdo. Empezó siendo un ardor al caminar, luego se abultó y creo que mientras más me tocaba y miraba intentando identificar que tenía más me molestaba. Estuve así una semana. Obviamente pensé que podían ser unas cuantas cosas, desde un pelo incrustado hasta Bartolinitis. Quizá me molestaban los pantalones o el borde de la ropa interior. Me puse a pensar que al estar del lado izquierdo tenía que ver con lo femenino y justamente en esos días había tenido una discusión fuerte con mi mamá. Me puse a revisar que había en mi vida que no estuviese fluyendo, que se hubiese estancado, que me molestara. Le di tres días más y si no se pasaba, iría al médico. Y  pasó antes de ir a la consulta. Nunca supe que había sido.

     Hace un mes más o menos una mujer me escribió para consultar debido a que le había parecido que su sangre menstrual olía a amoniaco. Yo nunca he olido amoniaco pero asumí que tenía que ser un olor sumamente fuerte. Cuando me lo dijo lo primero que le recomendé fue que revisara su alimentación. Cuando comemos muchas carnes y lácteos, por ejemplo, el Ph de nuestro cuerpo cambia y pueden producirse olores fuertes en el sudor, el aliento y hasta en la sangre menstrual. Le recomendé también que no usara jabón íntimo ya que tienen ingredientes químicos y aunque digan que son para Ph neutro, algunas lo tenemos más alto o más bajo.

     En cuanto a esto, mi propia experiencia: Mi luna llegó el jueves 1 de diciembre en la noche. El sábado pasado tuve que viajar. Salí de casa tempranito en la mañana y regresé ya tarde en la noche. Preferí usar toalla de tela en vez de la copa que es lo que uso si viajo o estoy en la calle todo el día. Durante el sábado utilicé baños públicos dos veces. Cuando llegué a la casa y fui al baño a hacer pipi y bañarme el olor en mi toalla de tela me abrumó. “¿Será que así huele el amoniaco?. Hice inspección de color, olor y textura de mi sangre. Puse mi mano  entre mis labios mayores y menores y olí. Nada raro. El olor estaba solo en la toalla de tela. El color de la sangre era bastante oscuro.

    Recordando a ésta mujer que me escribió pensé que me había faltado preguntarle si utilizó la toalla todo el día, como yo. Y entonces supe que el olor se debía a la descomposición del endometrio o sangre menstrual, que es un tejido vivo que se modifica al entrar en contacto con el oxigeno como la sangre de las venas y las arterias. El detalle es que precisamente entre las piernas corre poco aire y además sudamos. Por lo que podría generarse mal olor durante la menstruación. Añadiendo a esto que al utilizar toallas plásticas desechables el olor podría ser aún más fuerte por la cantidad de químicos que contienen y que están diseñadas para ser cambiadas múltiples veces durante el día.  Decidí pasar el domingo tranquila y realizar un experimento el lunes. Me bañé el domingo en la noche y me puse la toalla de tela. No me bañé en la mañana antes de irme al trabajo. Pasé todo el mañana con la misma toalla y al llegar a la casa e ir al baño: Amoniaco.

     Supongo que si no hubiese tenido estas experiencias de re-conocimiento y exploración hubiese corrido al médico al percibir cualquier cambio. No quiero decir que no debas ir al médico, pero sí que mantengas la calma e intentes gestionar tu misma la solución a la molestia. Te recomiendo especialmente que te acerques a esa zona con la que tienes poco contacto y logres identificar como te sientes al tocarte, olerte. Es común cuestionarse la primera vez y que aparezcan las voces de nuestras madres o abuelas diciendo “que asco, eso no se hace”. Pero si se hace, por amor a ti misma y a tu cuerpo, a tu salud y a tu vida. ¡Que te disfrutes!

Útero y corazón

     En nuestros cuerpos perfectos cada órgano tiene una función vital que complementa o rige en armonía los procesos de los demás órganos. Por ejemplo, los pulmones nos permiten respirar y otras partes contribuyen en el proceso, como la garganta, laringe, faringe y la nariz. Se cree o se dice que los órganos más importantes son el cerebro y el corazón. Para las mujeres, nuestros úteros tienen tanta o más importancia que los órganos antes mencionados.

      Ahí es1798eb59545889fb38a8b6036f5c79f8.jpgtá, siempre. Quizá hablamos de otros órganos pero de éste no. Poco pensamos en nuestros úteros. Al ser un órgano interno, es difícil tener consciencia de él. Tenemos contacto solo con la vulva, es una extensión de nuestro aparato reproductor y es la parte externa que podemos ver y tocar. Pero es una zona de cuidado porque para muchas sigue siendo un tabú: no se toca, no se mira, no se nombra. Nos damos cuenta de que ahí están nuestros úteros, vulvas y vaginas cuando sangramos, cuando pica, molesta. Quizá cuando nos lavamos al bañarnos,tocarnos durante la relación sexual o la masturbación.  Definitivamente pensamos en él si vamos al médico y nos informan que todo ésta bien o, por el contrario, que hay alguna desarmonía.

     Nuestro útero es el órgano más fuerte y flexible del cuerpo de una mujer. ¿Haz pensado alguna vez en cuánto se expande durante el embarazo para alojar a un bebé?. El endometrio se renueva cada mes, como el nido que se prepara y se renueva para alojar allí la posibilidad de la vida. Nuestros ovarios regulan procesos físicos y hormonales que también conllevan a procesos mentales y emocionales en cada ciclo. Aún cuando hayamos sido operadas y nuestros úteros u ovarios hayan sido removidos, la energía creadora se mantiene. En nuestros úteros danzan constantemente procesos que nos recuerdan que la vida permite que la muerte se manifieste. Nos recuerda que nos renovamos ciclo a ciclo, mes a mes, en cada vida que vivimos.

¿Porque, entonces,no pensamos en nuestros úteros? Precisamente pensando en mi útero y en el de todas las mujeres grabé ésta meditación que comparto con ustedes. Aquí el texto. Espero que la disfruten y les permita re-conectarse con su útero, que es tan o más importante que nuestros corazones. Recuerden mantener en sincronía lo que viven, piensan y sienten con cerebro, útero y corazón.

Recomendación: Al abrirse el enlace, descarga la meditación. La duración es de 15 minutos, por lo que te recomiendo que te dispongas a hacerla cuando estés tranquila y goces del tiempo y el espacio para dedicarte a ti misma. Enciende velas e incienso, utiliza ropa cómoda o realízala desnuda, disfrutando del cuerpo que habitas.

(A)-(Sin)-Cronía

¿Recuerdas que comparamos nuestro ciclo menstrual con los ciclos de la naturaleza? Ahora, imagina que en invierno se llenan los árboles de flores y nieva en julio. No tiene sentido, ¿verdad que no? Porque, digamos, todo está perfectamente diseñado en la naturaleza para que se suceda en el momento que le corresponde.

Podría parecer una tontería, pero si has estado haciéndole seguimiento a tus ciclos menstruales seguramente te diste cuenta de que muchas cosas convergen o dificultan el fluir de las energías en el transcurso de cada ciclo. ¡Sí! insistimos con el bendito seguimiento del ciclo menstrual. Anota, ¡anótalo todo!.

asincroniaLa pausa es necesaria para el impulso
Entregarse es esencial, de nada vale resistirse. Luchar contra corriente, sobre todo cuando menstruas, es agotador. Aún más si no descansas ni te tomas el espacio -justo y necesario- para alejarte, aunque sea una hora, de todo y de todos y estar tú contigo misma.
Cuando menstruas, en invierno, necesitas descansar para poder finalizar ese ciclo reflexionando, cerrando ciclos, sanando y dedicándote a mimarte para así evitar malestares físicos, como fuertes dolores de vientre o cansancio extremo. Si descansas durante los días de sangrado podrás vivir la siguiente etapa preovulatoria con mucha energía.

Algunas estudiosas de la menstruación sostienen que todas las mujeres deberíamos menstruar en luna nueva, para así ovular en luna llena y que la energía menstrual, arquetipal y lunar se ajusten en armonía.  Pero, no todas menstruamos en luna nueva. Particularmente me parecía que cada mujer, siendo única, vivía su propio ciclo a su manera. Y lo mantengo. Aunque no puedo negar que definitivamente influyen un montón de factores que nos hacen vivir la experiencia menstrual navegando con el viento a favor o atravesando la tormenta. Cada ciclo es diferente al anterior a todo nivel, por eso ninguno es igual a otro como ninguna de nosotras es como otra mujer.

Según la propia experiencia que he tenido, siento que para mí misma es importante menstruar en luna nueva ya que así  estaría en armonía con varias energías y aspectos de mi vida. Por ejemplo, estuve menstruando varios ciclos en luna llena, así que ovulaba en luna nueva. Momento en el que  la energía arquetipal es la de la bruja, el invierno y la introspección por lo que esos días en los que era fértil, precisamente, no tenía ni ganas de que mi pareja me mirara. Solo quería descansar y estar tranquila. “Casualmente”, en esos días de luna nueva, mi pareja y yo discutíamos muchísimo. Bendita luna nueva. Así que, decidimos tomarnos la semana de luna nueva de  “descanso”: procuramos no discutir, nos vemos sólo para compartir poco tiempo y hacemos cosas divertidas. Si surge alguna diferencia, respiramos, cambiamos de tema y lo conversamos en otro momento. Algunas veces nos abruma el conflicto y terminamos, obviamente, pidiéndonos disculpas por haber dicho palabras hirientes.

Compartiendo con amigas sobre la menstruación, una de ellas me contó que menstruaba en cuarto creciente y aunque la luna y el arquetipo son primaverales y juveniles ella se siente una abuela, quiere estar en la cueva, en paz. Otra decia que queria menstruar en luna nueva porque menstruando en luna llena no podia dedicarse a sì misma ya que tenia que dedicarse a muchas otras personas que se le acercaban para ser aconsejadas. Por lo que nos propusimos intentar sincronizarnos con otros ciclos de la naturaleza para poder sentirnos menos contrariadas ciclo a ciclo.

“Me di cuenta de que mi ciclo iba por un lado y el de la luna por otro, así que me sentía contrariada. Menstruaba pero la luna estaba llena, así que me obligaba a sentirme “madre” y me frustraba porque no entendía porque no lograba sincronizarme física, mental y emocionalmente. He estado meditando, sembrando mi luna con la intensión de sincronizarme con la luna en el cielo, haciéndome masajes en el vientre y hablando con mi útero. En los dos últimos ciclos he tenido retrasos de 5 y 6 dias sin explicación, así que lo estoy interpretando como un ajuste en la sincronía. Recientemente menstrúe dos días antes de la luna nueva”.

¿Cómo logras lidiar con todas estas energías que se repelen en vez de atraerse?
Según Miranda Grey, el ciclo de la Luna Blanca se refiere a un ciclo en el que la ovulación ocurre en luna llena y el ciclo de Luna Roja es cuando la ovulación ocurre en luna nueva y menstruamos durante luna llena. No pasa nada si estas transitando los ciclos en luna blanca o roja, es cuestión de sentirte cómoda con la vivencia menstrual que estas teniendo y con la posibilidad de sincronizarte, si así lo quieres o no.  
Miranda Grey propone algunos ejercicios que podrían ayudarte a sincronizar tu ciclo menstrual con el lunar y el arquetipal. Por ejemplo, “deja que la luz de la luna bañe todo tu cuerpo, (…) toma conciencia de que la luna se encuentra dentro de tu útero, en tu mente y en el cielo”. O, en caso de que no puedas dormir bajo la luz de la luna, puedes dejar una luz encendida en tu cuarto durante los días de sangrado aunque no corresponda con el ciclo de la luna.

Para poder vivir tu ciclo menstrual de una manera en la que te sientas más cómoda  es importante que hagas seguimiento para poder identificar cómo te sientes. Una vez que te propongas transformar tu propia experiencia menstrual y verifiques como te sientes, en sincronía o acronía, con todas las energías que participan puedes realizar algunos de los ejercicios que propone Miranda para lograrlo o hacer lo que sientas  para poder vivir tus ciclos de una manera más armoniosa.

¡Que te disfrutes!

202 Afirmaciones para los días de luna

Celebramos dos años de labor amorosa informando, compartiendo experiencias y saberes entre mujeres. Julio es nuestro mes aniversario. Por eso les obsequiamos este material exclusivo del Taller Online. Esperamos que disfruten de las 202 afirmaciones para los días de luna que recopilamos para ustedes.

Las afirmaciones son palabras o frases de poder. Deben ser dichas constantemente, en positivo, en primera persona y en tiempo presente como si  las acciones invocadas estuviesen ya realizadas. Puedes crear  afirmaciones, palabras o frases que te hagan sentir segura o utilizar las que proponemos en éste material.

Èste material promueve un acercamiento a nuestros ciclos desde una visión holistica en el que están involucrados los cambios físicos y también los emocionales. Invito a las mujeres que deseen utilizarlo a que presten atención a su sentir y hagan seguimiento a sus ciclos a traves de un diario o un diagrama lunar para poder identificar los cambios sutiles que puedan experimentar. Seguramente se sentirán atraidas y querrán investigar sobre el ciclo de la luna y los arquetipos femeninos que están relacionados con cada fase que transitamos. Deseo que logren conectar con ellas mismas y sus ciclos y así acepten, honren y bendigan a su sangre y la de todas las mujeres.

Esperamos de todo corazón que ésta herramienta les sea útil y les permita disfrutar a plenitud de sus ciclos.

Descargalo aquí

202

Eres una, eres cuatro mujeres

Lo que es bueno,  si es breve, es dos veces bueno. Por eso nos gusta la información directa, concisa, precisa para poder comprender con más facilidad. A medida que te involucres, leas, investigues y hagas seguimiento a lo que sientes, piensas y vives podrás re-conocerte de una y mil maneras. Profundizar  e ir integrado saberes depende del interés que puedas tener en comprometerte con la re-conciliación de tu propia ciclicidad.

Hasta ahora hemos conversado sobre la fisiología del ciclo menstrual, la influencia de la luna en nosotras y la asociaciòn con otros ciclos naturales. ¿Todo bien hasta aquí?. Añadiremos la energía arquetipal  que nos ayudará a comprender aún más nuestro ciclo menstrual.

arquetipos

Eres una y eres cuatro mujeres al mismo tiempo
En ti se transforman las energías en el transcurso de cada ciclo y tienen paragón con cuatro etapas en la vida de todas las mujeres.  Éstos son períodos de transición con las que todas nos sentimos identificadas. Digamos que sería la juventud, la maternidad, la madurez y la muerte. O lo mismo que la doncella, la madre, la hechicera y la bruja. Estas mujeres  son conocidas también como figuras arquetipales, que son modelos a seguir que influyen en el comportamiento o en el inconsciente colectivo.

A la doncella se le asocia con la etapa pre-ovulatoria, el color blanco, la luna creciente y la primavera, representa la energía dinámica y creativa, la renovación y la inspiración.
La madre se relaciona a la etapa ovulatoria, la luna llena y el verano, símbolo de fertilidad y nutrición. La hechicera enuncia la etapa pre menstrual, la fase menguante de la luna y el otoño. La bruja manifiesta a la etapa menstrual,  la luna nueva y el invierno por lo que es el final y al mismo tiempo el inicio.

 “En muchas historias se refleja la dualidad de la mujer: su aspecto positivo es el de la virgen casta o la buena madre, y el negativo es el de la bruja fea y destructiva o bien el de la hechicera bella y malvada. Con frecuencia el significado original del cuento se distorsiona mucho debido a la influencia de la dominante sociedad masculina y su percepción del rol que desempeña la mujer, y por esta razón el aspecto más oscuro de la mujer se considera destructivo, cuando en muchos casos es el inicio de una nueva etapa de la vida o del conocimiento.”
Luna Roja, Miranda Gray.

 

Cada una de estas mujeres en tì proyecta una energía determinante en cada etapa del ciclo menstrual. Es importante comprender que un arquetipo no es mejor que el otro ni su energía buena o mala. Simplemente son. Por lo que resulta beneficioso integrarlas en nuestras vidas en vez de rechazarlas. Con seguimiento podrás identificar como te sientes en cada fase del ciclo y cómo influyen el entorno, la luna y los arquetipos. Es importante que tomes notas o lleves un diario personal para poder expresar como te sientes física, mental, emocional y hasta sexualmente.

Ilustraciones de Caroline Manière

Tratamientos naturales para la Candidiasis

 

11113840_10155557985270181_4531207008420734718_n.jpgTe sugerimos aquí algunos de los tratamientos naturales que puedes aplicar en caso de molestias por Candidiasis, picor, irritación, inflamación:

Yogurt natural artesanal o Kéfir: Preferiblemente realiza este tratamiento en la noche. Debes ponerte yogurt en la vagina con la ayuda de una cuchara o una jeringa sin aguja. Una vez que haya entrado, debes recostarte para que no se salga.

Cápsulas de Yogurt: Son óvulos de yogurt. Puedes conseguirlos en farmacias o tiendas naturistas con el nombre de Lactobacilos Acidofilos.

Ajo: Inserta un diente de ajo recién pelado en tu vagina. Cúbrelo con aceite vegetal ¡jamás mineral! de almendras, ajonjolí, coco u oliva para evitar irritaciones. Colócalo en la noche antes de dormir y retíralo en la mañana cuando despiertes. Puedes hacer el tratamiento por 3 o 5 días.

Aceite de ajonjolí, coco, oliva o almendras: Puedes untar el aceite en tu vulva para hidratarla y así evitar la humedad que permite la proliferación del hongo.

Lávate con: 
-Dos cucharadas de agua oxigenada diluida al 3% en una taza de agua hervida. Realizar dos veces al día durante siete días.

-Una taza de agua hervida más dos cucharadas de vinagre de manzana. También puede ser jugo de limón. Realizar dos veces al día durante siete días.

-Un ajo machacado puesto a macerar en agua fría. Realizar dos veces al día durante siete días.

Recomendaciones:
-Debes evitar rascarte.
-Lavar la ropa interior con vinagre o agua oxigenada diluida al 3% en  agua.
-Secar la ropa interior al sol.
– No mantener relaciones sexuales durante el tratamiento.
-Masturbarse, hacerse un masaje con aceite o frotarse suavemente la vulva durante la ducha puede ayudar a calmar el picor.
-Observa si la irritación aparece frecuentemente y/o en determinados momentos del ciclo menstrual.
-Realiza una dieta libre de refinados (Azúcar, harinas, lácteos). Consume más frutas y vegetales.
-Intenta introspectar sobre la desarmonía, posiblemente su causa sea emocional o por stress.

Extracto del Manual de Gin-Ecología Autogestiva de Sabiduría Lunar